Hemos asistido durante la última semana a la reunión del G8, que en realidad, casi nadie sabe lo que es, pero lo que se puede comprobar es que con ese motivo se ven muchas personas que deberían de ponerse de acuerdo para el sol saliera para todas las personas.
Al parecer, entre otros acuerdos de esta última reunión, los paises que componen este grupo, se han comprometido a dedicar en los próximo tres años 20.000 millones de dólares para los países pobres. Esto que puede parecer mucho dinero es una lismona y muy pequeña. En los últimos tiempos entre los países europeos y Estados Unidos le han regalado a los bancos, la cantidad de más 16 billones de dólares, es decir, 800 veces más que lo acordado en la mencionada cumbre. Esto es una inmoralidad además de un auténtico crimen.
Además esta última reunión tiene otro componente que resulta escandaloso. Se reúnen en L’Aquila, la zona de Italia donde se produjo el pasado mes de abril un terremoto que destrozó buena parte de la región y, donde aún hoy la mayoría de los damnificados siguen viviendo en tiendas de campaña. Ya sabemos que Berlusconi es un payaso impropio de un país como Italia, pero ¿qué hacen el resto de mandatarios riéndole las payasadas? ¿Por qué no han presionado para que no se produjera la reunión en ese lugar?
Es un bochorno impropio de una sociedad democrática y justa y que debería hacer que los gobiernos reaccionaran para comprometerse con la situación y pusieran remedios mas concretos que los acordados en la cumbre de este mes. Y le pido al Presidente del Gobierno español que no comparta este tipo de situaciones y que las denuncies, aunque mucho me temo que no se va a denunciar a si mismo.
Hay que trabajar mucho socialmente para que el sol salga para todas las personas por igual y aunque hay personas que lo hacen, la mayoría no están por esta labor, más allá de mostrar una solidaridad que tiene más de caridad que de justicia.
Lo que ha ocurrido con la exconcejala 
Se lleva hablando desde el final del año pasado de los presupuestos extraordinarios que el Estado ha dispuesto para tratar de paliar el paro, sobre todo, en el sector de la construcción, mediante un fondo especial de 8.000 millones de euros. Se le ha dado toda clase de bombo y platillo a este asunto, que si 300.000 puestos de trabajo en toda España, en el caso de nuestro pueblo el alcalde anunció 700 puestos de trabajo. Pero, en realidad,
Algo pasa y está en el ambiente, es como una especie de falta de alegría mezclada con unos elementos de agresividad exacerbada, unida a una falta de confianza en nosotros mismos y en los demás. No sé si será consecuencia de la crisis o es la misma crisis en sus distintas facetas.
Hemos escuchado y visto a los miembros de la Junta Directiva de la Comunidad de Propietarios de Los Bancales dando explicaciones sobre un asunto que no existe. Estos señores, por cierto, militantes socialistas, han hecho una nota pública en la que manifiestan, entre otras cosas, que ellos no son los autores de un correo electrónico de una supuesta “PLATAFORMA LOS BANCALES NO SE TIRAN”. Los que hemos recibido ese correo ya sabíamos que la mencionada plataforma no tenía nada que ver con los propietarios, pero tampoco con los grupos políticos que están en la oposición, en consecuencia, el origen, si es político ya se puede suponer y, si, por el contrario, tiene tintes personales, cada persona es libre de pensar lo que quiera.
Hemos podido leer, de nuevo en El Mundo, que el fiscal de Medio Ambiente y Ordenación del territorio ha solicitado información al Ayuntamiento sobre los hechos denunciados por el propio periódico el pasado día 22 de diciembre, en el que el propio 

Cuando el pasado día 22 de diciembre se publicó, en la edición de Sevilla del periódico El Mundo, una denuncia sobre la construcción ilegal de una casa y una piscina del Concejal de Medio Ambiente en una urbanización rústica de nuestro pueblo pensé que a veces el deseo de que el sol salga para todas las personas empezó a hacerse realidad, al menos por una vez. Me refiero a que en
Retomo de nuevo mi andadura en este blog, que parece que es el objeto de los deseos de algunos personajes políticos de nuestro pueblo. No tendria por qué, pero voy a justificar mi anonimato, ya que parece que es una cuestión de vida o muerte saber mi identidad. Se me tilda de cobarde, de no tener gallardía, de injustificable por esa razón. Yo me pregunto, ¿mi opinión es mejor o peor por ser anónima o por estar firmada? Creo que la condición de anonimato no es relevante a efectos de la calidad de la opinión. Lo que quieren decir los que me atacan por no dar la cara, es que si supieran quién soy, me la podrían “partir”. Y si resulta que soy una persona afin a las ideas de la mayoría de los que me atacan, por cierto, miembros definidos del “pesebrismo socialista”, ¿tendrían más razón en hacerlo? o ¿no?. Y si, por el contrario, soy una persona que se encuentra en las antípodas ideológicas de su grupo, encontrarían mayor justificación a mis opiniones. En definitiva soy una persona que tiene opinión propia, que no quiere decir la única o la verdadera, que no está ligada a ningún grupo político de la localidad, ni de fuera y que, en mi opinión, me expreso más libremente si lo hago de forma anónima que si lo hago dando la cara. Si consideran que es cobardía, están en su derecho de la misma forma que yo estoy en el derecho que me permite este medio de comunicación de hacerlo de esta manera. Es cuestión de optar. De todas formas gracias por el interés que se toman por mis opiniones.
