El pasado día 2 de octubre, el Catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla, Juan Torres publicaba en el diario Público un artículo en donde criticaba de forma muy clara que las medidas derivadas del Plan Bush para rescatar a los bancos estadounidenses no sirven ni de placebo para la economía. En palabras textuales decía “lo cierto es que sabemos lo que ha pasado en los últimos tiempos y es por eso que podemos inferir que su Plan no arreglaría nada sustancial, por mucho que lavaba la cara a unos cuantos bancos a costa del erario público” (Público 2/10/2008). Este profesor viene denunciando, desde hace un tiempo, que las medidas que se vienen arbitrando, por los gobiernos y las instituciones financieras con respecto a la economía mundial no son las únicas posibles. En distintas publicaciones como Rebelión o Temas para el debate, que no son de gran difusión mediática, ya había presagiado lo que iba a ocurrir y lo había argumentado de forma clara. En síntesis, viene a decir que esta crisis es una crisis financiera, hipotecaria, pero, sobre todo, derivada de unas políticas gubernamentales que han permitido a los más poderosos seguir realizando intervenciones económicas de compra y venta con el sólo objeto de ganar más dinero, sin importarles para nada que parte de la humanidad sale perjudicada. En definitiva, que esta crisis no es más que un reflejo directo de la cara más cruel del capitalismo actual.
Juan Torres tiene además un valor extraordinario en sus tesis económicas, porque no se queda solo en la crítica, sino que propone soluciones a la misma. Sería muy prolijo hacerlo aquí, pero al menos una pincelada que puede dar ideas para asuntos concretos como es el de la vivienda y que me parece de un interés extraordinario; me refiero a la necesidad que hay de cambiar las políticas de vivienda, en concreto dice en el artículo publicado el 10 de septiembre de 2007 en Rebelión, “Los gobiernos tienen medios para asegurar que las viviendas sean lo que deben ser, soluciones al problema social de la habitabilidad, y no activos para canalizar el ahorro de los ricos y para labrar ganancias especulativas” . Es ésta una de las claves de por qué nos encontramos en la situación de carestía de la vivienda. La vivienda en España, la privada por supuesto y, la oficial, en la mayoría de los casos también, está encarecida por la especulación propiciada por las políticas oficiales de gobiernos nacionales, autonómicos y municipales. En este sentido estamos asistiendo, en nuestro pueblo, a políticas municipales que no permiten el abaratamiento de las viviendas porque el propio ayuntamiento está especulando con el suelo propio, imponiendo unos precios del mismo que hacen que la vivienda protegida no esté al alcance de la gente que más la necesita. Este gobierno está demasiado comprometido con algunos empresarios locales de la construcción como para que su política permita la puesta en venta de viviendas baratas, ¿quién compraría las que hacen estos empresarios? Es preciso un cambio radical en este tipo de políticas, pero desde luego no creo que el gobierno municipal actual que tiene poco de socialista, a pesar de su nombre, lo vaya a hacer.
Finalmente, en el artículo al que hacía referencia al comienzo de este artículo, termina diciendo Juan Torres “La única solución efectiva es hacer mesa limpia. Cerrar la puerta del casino, reprimir la especulación financiera y proteger la creación de riqueza obligando a que los recursos financieros se dediquen a financiar la actividad empresarial y el consumo. ¿No cambiaría acaso la situación española si en lugar de que el Banco de Santander, sin ir más lejos, dedicara sus recursos a financiar la producción y el empleo en lugar de jugar al Monopoly comprando otros bancos? Pues eso es lo que hay que cambiar.“ Desde luego creo que este señor está poniendo el dedo en la llaga, los bancos supuestamente pierden, pero, desde luego en una economía financiera globalizada lo que pierden unos se lo llevan otros, que a la postre son siempre los mismos.
