POBREZA CERO

Durante este fin de semana se está produciendo en diversos lugares del mundo la Campaña para la Erradicación de la Pobreza. En nuestra sociedad instalada en el individualismo, en la comodidad, en el “sálvese quien pueda” un evento de estas características pasa casi inadvertido. Sin embargo, a poco que miremos a nuestro alrededor, con otra perspectiva, hay personas que viven en la pobreza, si no extrema, si, al menos, severa. Es verdad, que en nuestro entorno, no se dan los casos terribles que se ven, de vez en cuando, en los medios de comunicación, no tenemos niños y niñas con barrigas hinchadas por el hambre, no hay imágenes espantosas de ese tipo, nuestra sociedad parece no estar afectada por esa situación, pero hay una cuestión que hay que ponerla sobre la mesa; somos responsables de esas situaciones extremas, por muy lejanas que la queramos ver. Es preciso actuar en todos los frentes, en lo social, en lo político y, en estos momentos, en que los Gobiernos sacan dinero de todos los lados para mejorar la situación financiera, convirtiéndose en cómplices del crimen que supone que 50000 personas mueran diariamente por efecto de la pobreza y que más de 50 millones de personas estén en una pobreza extrema, no podemos quedar impasibles ante situación. No se trata, exclusivamente de una cuestión de solidaridad, se trata de una situación de responsabilidad cívica y política, debemos actuar de forma masiva en todos los frentes en contra de las políticas neoliberales que permiten un mundo cada vez más desigual, donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres.

No podemos caer en el pesimismo conformista de decir que no está en nuestras manos el cambiar la situación, siempre hay algo que hacer, las soluciones estructurales dependen de muchos factores, pero en este momento, es preciso utilizar algunos elementos que se están dando en el mundo de forma muy clara, para poder decir bien alto y claro que “otro mundo es posible”. Hay que fijar la mirada en lo que está ocurriendo en América latina, con luces y sombras, pero que desde luego, no es la situación de nuestro mundo feliz y europeo. Hay que valorar la llegada a los gobiernos de muchos países latinoamericanos, líderes carismáticos, están haciendo otras políticas, que desde luego, son vapuleadas por los organismos internacionales como el FMI, OMC o el Banco Mundial, pero que en sus países están consiguiendo con mucho esfuerzo sacar diganamente adelante políticas sociales y económicas, que en nada se parecen a las políticas propugnadas por EEUU y todos sus socios mundiales. Existen voces en todos los espacios de la ciencia y del pensamiento que vienen diciendo que esta situación debe cambiar y se está justificando esta necesidad, existen una serie de movimientos que lo vienen haciendo desde hace tiempo y, que hoy empiezan a tener más razón que antes. Por ello, en mi opinión, deberíamos tomar posiciones en nuestras microsociedades para poner de manifiesto nuestro desacuerdo con lo que está ocurriendo, mostrando a las claras el verdadero rostro de la sociedad desigual que vivimos.

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