Después de haber tenido que escuchar una sarta de barbaridades sobre el pretendido CARE, por unos, el Centro de Salud, por otros, la zona mancomunda, para los de más allá o sobre la seguridad de la próxima guardería o la falta de dinero en las arcas municipales y después de que la exconcejala de Personal abandonara el Gobierno Municipal y a la fecha de hoy no se le haya sustituído, al cabo de más de mes y medio y después de que no se vea la salida a tanto paro, se nos presenta un asunto que ha tenido una repercusión inusitada en los medios de comunicación provinciales; el ya famoso túnel de Los Alcores que pretende taladrar nuestra cornisa para dar salida al AVE camino de Málaga, habiendo pasado previamente por el aeropuerto de Sevilla. Podemos leer en El Mundo como se dice que “El Viso se rebela contra el AVE”. Además tanto en El Diario de Sevilla como en El Correo de Andalucía se hacen eco de una noticia de EFE en la que se destaca la petición de un referendum sobre el paso del mencionado tren por nuestro maltrecho término. Por tanto, parió la abuela.
Es evidente que todos los asuntos anteriormente mencionados están dentro del mismo estilo de gobierno al que nos tiene acostumbrado el partido socialista, la prepotencia y es lógico que el cántaro se rompa ante tanto exceso. No se puede decir durante tanto tiempo, tantas cosas que son contrarias a la realidad que el ciudadano ve todo los días. No se puede mantener que todos los marrones no los tengamos que comer en nuestro pueblo y los dulces se los coman otros. ¿Cómo es posible que nuestro escaso término no pueda albergar un Centro de Especialidades Médicas y si un túnel de más de 2 Km. que va a suponer la ruina a algunos vecino y vecinas y además ponga en peligro el agua de Los Alcores? Esto es una incongruencia total que el Alcalde en su total nulidad y sumisión a las directrices de su partido no es capaz de atajar.
En mi opinión esto requiere el rechazo de las personas de nuestro pueblo que quieren el bienestar y no la prepotencia y la vanidad.
Hemos asistido durante la última semana a la reunión del
Algo pasa y está en el ambiente, es como una especie de falta de alegría mezclada con unos elementos de agresividad exacerbada, unida a una falta de confianza en nosotros mismos y en los demás. No sé si será consecuencia de la crisis o es la misma crisis en sus distintas facetas.